Siempre se empieza con una mirada, mirada tierna o apasionada que desata un sin fin de sentimientos, no cualquiera puede bailar un danzón así como no cualquiera puede sentirlo. Bailarlo es seguir lo que dicta el corazón y no solo la razón, sentir que los pies se mueven al ritmo de las notas es envolverse en la magia de la inspiración. Al compás de las notas, al vaiven del vestido, al movimiento sensual del abanico la dama hechiza a su compañero, insisto no cualquiera puede sentirlo.
El galanteo, el cortejo es una ceremonia sagrada, dentro de la pista las manos se funden, así como también el alma acompañados de los instrumentos donde el corazón se convierte en uno de ellos, los instrumentos vibran el corazón también.
Solo son algunos minutos pero dentro de la pista de baile parecen eternos, al bailar quisiera que la música durara por siempre, cerrar los ojos y perderme. Disfrutar cada nota, cada paso, cada instante que se baila en la pista. Sentir la catarsis que produce el danzón es una experiencia que se debería vivir una vez en la vida al menos, es un acto de purificación del alma que dura por siempre.
Al terminar la música las miradas se vuelven a cruzar, camina uno disfurtando el momento abandonando la pista de baile, quedando embelesado con los parsimoniosos movientos de la pareja, la elegancia es algo que no se debe dejar de lado en este baile, es respeto, tradición y pasión.
Al final de todo solo espero volver a sentir lo que provocas en mi, gracias danzón.
3 cabrones se atrevieron:
Vaya catarsis que se ha apoderado de ti, el danzón creado en Cuba pero adoptado por México....
En el baile la fusión se convierte en todo lo que has descrito.
Muy buen post, ojalá haya más al respecto y bienvenido de nuevo a la atmósfera.
Salud!
Ojalá pudieras poner un video para conocer algo de las sensaciones que disfrutas al bailarlo.
Un saludo.
A mi me gustaría saber bailar
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